En el mes en el que se reconoce el Día Mundial del Alzheimer, tuvimos la oportunidad de establecer comunicación con la Sra. Mariel Tano, Directora del Hogar de Ancianos “Bernardo y Juana Carricart” de Adolfo Gonzales Chaves, quien de manera amable y comprometida, respondió a nuestra solicitud brindando información que resalta la importancia de llevar a cabo un trabajo de concientización sobre esta enfermedad, donde resulta fundamental conocer las necesidades reales de las personas que la transitan, para poder brindarles el apoyo adecuado y mejorar su calidad de vida:
«El envejecimiento poblacional genera que aumente el número de casos de personas con demencias. Como sociedad resulta necesario comprender el valor de la dignidad de un sujeto, entendido como el valor inherente del ser humano por el simple hecho de serlo.
Lo que implica reconocer la capacidad de decidir sobre sí mismo, como asumir la responsabilidad por la de aquel que pudo haber perdido dicha capacidad.
Resulta indispensable tratar a la persona con demencia de una manera cercana a sus intereses o inquietudes vitales, considerar su historia, sus modos de interacción y sus motivaciones diversas, al tiempo de acompañar el máximo nivel de decisión y bienestar que resulte posible en cada estadio de su síndrome demencial.
En los últimos años la prevalencia de estas patologías ha alcanzado un 3,9% de la población mundial, proyectándose un incremento al 13,1% (81,1 millones de personas) para el año 2040. Por ello la OMS enfatiza la importancia y la urgencia de su atención como una prioridad de Salud Pública a las demencias y tiene como objetivo central mejorar la vida de las personas que atraviesan esta enfermedad, sus familiares y las personas cuidadoras y reducir el impacto de la demencia sobre ellas, sobre las comunidades y los países.
En general, existen algunos prejuicios y miradas reduccionistas acerca de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Un error frecuente es considerarlas como la etapa final del envejecimiento “normal” y no como enfermedades que deben recibir un abordaje integral. La falta de capacitación acarrea la reproducción de preconceptos, muchas veces erróneos, y una conducta nihilista, caracterizada por el “no hay nada por hacer”. Además, al igual que en otras enfermedades mentales, son frecuentes las conductas de estigmatización, obstaculizando la integración social, generando conductas de aislamiento e incrementando los niveles de sufrimiento y deterioro en la calidad de vida de la persona con demencia y su entorno. Lo que tendrá una singular gravitación en los modos de presentación de la persona con demencia y en la interpretación de los que interactúan con la misma.
Asimismo, será de singular importancia tener en cuenta la forma en que se comuniquen los signos y síntomas y el decurso esperable, ya que esto puede terminar generando una profecía autocumplida.
En esta misma línea, el término “demencia senil”, es poco preciso y únicamente hace alusión a la edad de comienzo de la patología, reforzando así los prejuicios que asocian vejez y demencias, sin indicar nada respecto del tipo de patología que subyace al síndrome.
Entendemos a la demencia como un síndrome caracterizado por un deterioro
cognitivo, en el que se ven afectadas al menos dos funciones cerebrales superiores,
entre ellas: la memoria, el lenguaje, la percepción, la atención, el pensamiento
y/o la conducta. Además, altera la capacidad de la persona para desenvolverse
en forma independiente en las actividades habituales de la vida diaria.
Ante un cuadro de demencia, las personas que brindan cuidados suelen restringir la voluntad de la persona afectada, con intención de evitar riesgos. Sin embargo, lo que esto suele generar es una situación de violencia y malos tratos, que involucran el silenciamiento o el encierro de la persona con demencia.
Los equipos de salud tienen un rol primordial en la detección de factores de riesgo para la demencia. Además, contribuyen a realizar el diagnóstico adecuado en las primeras etapas de la enfermedad. Su accionar no debe limitarse exclusivamente a pensar en intervenciones farmacológicas, sino también al desarrollo de intervenciones con un enfoque psicosocial y comunitario. Dicho accionar debe contemplar el respeto y ejercicio de los derechos humanos, promoviendo acciones tendientes a evitar el abuso, maltrato y violencia hacia estas personas, enfatizando el respeto a la dignidad, la autonomía y el derecho a elegir de las personas, conforme a sus posibilidades, en cada estadio de la enfermedad.
Un error habitual consiste en pensar que las demencias afectan a todas las personas mayores y, también, que solo las personas mayores pueden padecerlas. Es importante tener presente que, aunque haya un aumento de la frecuencia, no es un destino inexorable en la vejez.
Los costos del cuidado a personas con demencias se incrementan notoriamente, especialmente a medida que se agravan las patologías que dan lugar a los signos y síntomas.
Es importante entender que, aún sin que haya una curación en todos los casos, existen múltiples formas de tratamiento que inciden positivamente en el transcurso de las demencias, lo que también nos indica el lugar que otorgamos a la persona.
Entender que un tratamiento puede ser efectivo, sin que cure los cambios cerebrales, pero que restablezca la posibilidad de incluirse en actividades satisfactorias,
es un constructo que aún no es totalmente comprendido por esta sociedad. Lo que lleva a que no se valorice o a que no se conceptualice suficientemente la calidad de vida o el bienestar subjetivo.
En ese sentido el Hogar Carricart manifiesta la gran preocupación por trabajar en conjunto con la Comunidad dada la alta demanda de ingresos de Persona Mayores con Demencia y Alzheimer, entendiendo que es hora de trabajar desde la corresponsabilidad; contribuyendo a la formación gerontológica, en actividades de participación para la prevención de la Demencia, al cuidado de la dignidad y respeto a los derechos de las Personas Mayores… a preparar nuestras propias “Vejeces”.
Invitamos a participar del nuevo “Encuentro de Integración Gerontológica”, el día viernes 20 de Septiembre a las 10 hs; en el Hogar Carricart y abierto a la Comunidad, convocando a otras instituciones de asistencia gerontológica y geriátrica.
”Residencia para Adultos Mayores “Bernardo y Juana E. de Carricart”
Dirección Nacional de Políticas para Adultos Mayores
Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia
Ministerio de Capital Humano

