Días atrás, el Nuevo Heraldo dialogó con los referentes del Programa «Barrios Adentro», Anabella Freidías y Martín Menna, quienes compartieron detalles sobre las actividades de coordinación que comenzaron la semana pasada. Ambos destacaron que la propuesta de trabajo se basa en la presencia territorial sostenida a lo largo del tiempo, lo que permite no solo identificar las necesidades e intereses de niñas, niños y jóvenes, sino también reconocer y potenciar sus capacidades y talentos. Este enfoque integral busca generar oportunidades que promuevan el desarrollo y la inclusión:
En principio, para contextualizar, ¿Cuál es el objetivo principal del programa Barrios Adentro?,
ANA: El programa Barrio Adentro, perteneciente al Organismo de Niñez y Adolescencia de la Provincia de Buenos Aires, tiene como objetivo abordar las problemáticas de niños, niñas y adolescentes que, en muchas ocasiones, quedan fuera de los circuitos institucionales. Frente a esta situación, el propósito es actuar como un puente que facilite la incorporación de estos niños, niñas y adolescentes al marco institucional. Este enfoque se basa en un trabajo territorial, considerado fundamental, ya que permite establecer un contacto cercano con las personas, comprender sus realidades y crear un espacio donde puedan expresar sus problemáticas, deseos e intereses.
En cuanto a la dinámica de la intervención, ¿Cómo se implementa el programa en las comunidades?, en este sentido, ¿Qué tipo de problemáticas busca abordar el programa?
MARTIN: En este corto plazo, desde el inicio de nuestras actividades, no hemos identificado una problemática puntual que se haya manifestado de manera clara. Más bien, estamos atravesando una etapa inicial de acercamiento, la cual consideramos fundamental para generar un sentido de pertenencia. Nuestro objetivo es que los niños, niñas y adolescentes se sientan representados por la institución donde hemos comenzado a funcionar, la cual recibe a todos los chicos del barrio, es decir, tanto a alumnos regulares del establecimiento como también aquellos que no asisten a esa escuela, pero que han comenzado a integrarse al espacio. Contamos con recursos y con el valioso apoyo del personal de la escuela, quienes nos ceden el espacio físico y nos brindan la posibilidad de sumarnos a actividades institucionales, como la ESI (Educación Sexual Integral) o programas de arte, educación física, entre otros. Esto nos abre puertas para articular esfuerzos y trabajar en conjunto, fortaleciendo la participación y el impacto en la comunidad.
ANA: Sumando a lo que dice Martín, cuando iniciamos con las actividades, asistimos a la Escuela 8, donde estamos funcionando, participando en diversas reuniones con el propósito de invitar y convocar a las personas a sumarse a nuestra propuesta. Estas instancias también nos han permitido informar y dar a conocer en detalle en qué consiste el programa, generando un vínculo más cercano con la comunidad educativa y ampliando las posibilidades de integración y participación. Nuestro objetivo es construir un espacio inclusivo que fomente el sentido de pertenencia y el desarrollo de iniciativas conjuntas.
Tomando como referencia lo relatado, ¿Qué impacto ha tenido el programa en la Escuela y barrio de pertenencia donde se ha comenzado a implementar?
MARTIN: Desde la institución, tanto la Dirección como el equipo de orientación nos brindaron una cálida recepción, mostrando la mejor predisposición para colaborar. Asimismo, los padres de los niños que participaron, quienes ya conocían el Programa gracias a Ana, quien venía trabajando con dedicación desde el año pasado en otro barrio, se involucraron activamente. Además, ellos mismos contribuyeron de manera significativa a la difusión, ya sea a través de las redes sociales o mediante el boca a boca.
ANA: En cuanto a las técnicas de abordaje y formas de implementación, contamos con el valioso recurso de la merienda, proporcionado a través del Programa Municipal «Merienda Saludable», un espacio que se encarga de preparar alimentos para diversos programas sociales y de inclusión, como Envión, Juegoteca y Barrios Adentro. Además, llevamos a cabo actividades artísticas y deportivas que enriquecen la experiencia de los participantes. El año pasado, en colaboración con el Área de Deportes Municipal, trabajamos específicamente con el natatorio. Los niños que formaban parte del programa dedicaban un día a la semana a clases de natación, impartidas por una Profesora de Educación Física. Este año, con el inicio de actividades previsto para el mes de abril, cuando el espacio reabra, buscamos implementar nuevamente esta iniciativa, ofreciendo a los niños una experiencia que fomente su desarrollo físico y emocional.
MARTIN: En el inicio del programa la semana pasada en la Escuela 8, aunque el primer día contó con una asistencia reducida de niños, el segundo día, gracias a un refuerzo en la difusión, se registró una mayor participación tanto de niños como de padres. Esto refleja el impacto positivo de la promoción del programa, que rápidamente generó interés en la comunidad. Cabe destacar que las actividades se llevan a cabo los martes y jueves, en el horario de 17:30 a 19:00. Nos llena de satisfacción observar cómo tanto los niños como sus padres se involucran activamente, extendiendo la invitación a otros para que también se sumen.
¿Qué estrategias se utilizan para involucrar a las familias y a la comunidad en general?
ANA: A pesar de ser reciente el inicio del programa, ya estamos explorando maneras de fomentar la participación activa de las familias, promoviendo su acompañamiento e involucramiento en las actividades. Una de las iniciativas en mente es el desarrollo de un proyecto de huerta, pensado como un espacio colaborativo donde tanto padres como hijos puedan participar.
Por otra parte, a través del relato de algunas madres, se ha manifestado que la distancia representa un desafío importante, ya que la escuela a menudo queda lejos de instituciones como el CEF, donde se concentra gran parte de las actividades deportivas. Esta situación limitaba en cierta medida la posibilidad de que sus hijos pudieran incorporarse a dichas actividades. Por esta razón, resulta fundamental que, a través de este programa, los niños tengan la oportunidad de participar en diversas actividades en un espacio accesible y cercano, como lo es la Escuela 8, promoviendo así su inclusión y bienestar.
MARTIN: Consideramos que la escuela siempre significa un gran sostén y brinda un acompañamiento fundamental, siendo la idea primordial escucharlos a ellos, sus intereses y necesidades.
ANA: En función a lo que comenta Martín, existe un Programa que se llama “Decisión Niñez”, el cual está diseñado para niños y niñas de entre 8 y 17 años, quienes se organizan en dos grupos: de 8 a 12 años y de 13 a 17 años. Estos participantes tienen la oportunidad de inscribirse con el objetivo de desarrollar proyectos basados en problemáticas que les preocupen, inquietudes personales o deseos enfocados en beneficiar a su comunidad barrial. La esencia del programa radica en que sean ellos los protagonistas, permitiendo que las ideas surjan directamente desde sus perspectivas. El año pasado, desde el Programa «Barrios Adentro», fuimos parte activa, trabajando en el barrio Huracán. En una primera instancia, el programa se llevó a cabo en Chaves, para luego avanzar hacia la etapa zonal en Tres Arroyos. El proyecto ganador recibe un subsidio estatal, cuyo fondo está destinado exclusivamente a materializar la propuesta presentada por los participantes.
Si bien es muy reciente, ¿Qué planes hay para la expansión o mejora del programa en el futuro?
ANA: Una de las propuestas que tenemos en mente para este año, y que ya se trabajó exitosamente el año pasado, es la articulación con la Escuela de Arte Municipal. En aquel entonces, tuvimos una experiencia muy positiva trabajando junto al Profesor de dibujo «Lalo» Arias, cuya guía y dedicación dejaron una huella significativa en los niños y niñas que participaron. Esta iniciativa surgió a partir del interés que ellos mismos manifestaron por el dibujo y la pintura, lo que destacó la necesidad de brindarles un espacio donde pudieran explorar su creatividad. La Escuela de Arte ofrece una amplia gama de actividades gratuitas que no solo fortalecen sus habilidades artísticas, sino que también les permiten conocer y participar en otros espacios institucionales diferentes.
MARTIN: En cuanto a lo mencionado, nuestro enfoque de trabajo no se basa en seguir lineamientos predeterminados, sino en evaluar y definir las mejores estrategias de resolución a medida que avanzan las actividades propuestas. Asimismo, no intervenimos directamente en las problemáticas emergentes; nuestro rol se centra en acompañar a las personas a través de la escucha activa, la pertenencia y la orientación. Nos convertimos en un filtro de apoyo para los habitantes del barrio, incluso de manera presencial, cuando es necesario acompañar a los niños, niñas y adolescentes hacia otros ámbitos institucionales. Este acompañamiento les permite familiarizarse con las herramientas y recursos disponibles en la comunidad para atender sus necesidades específicas, así como saber a dónde acudir ante una situación determinada.
ANA: Por otra parte, algunos padres manifestaron la falta de espacios recreativos en el barrio, destacando que no hay plazas donde los niños puedan disfrutar al aire libre. Actualmente, solo cuentan con una plazoleta que fue creada por los propios vecinos. Además, existe un pequeño parquecito municipal que, aunque brinda un espacio adicional, es muy reducido y con pocas posibilidades de esparcimiento. Esta situación pone de relieve la importancia de generar más espacios al aire libre que permitan a los niños/as del barrio disfrutar, jugar y desarrollarse en un entorno adecuado y accesible.
En este inicio de actividades y en función a todo lo dialogado, ¿Cuáles son las expectativas que tienen ustedes desde la Coordinación?
ANA: El objetivo principal es fomentar el trabajo interdisciplinario con las diferentes instituciones locales, creando oportunidades de colaboración que beneficien a los niños y niñas de la comunidad. Esta articulación permite que los chicos no solo se conozcan entre sí, sino que también tengan acceso directo a las distintas áreas y recursos disponibles.
MARTIN: Siguiendo lo expresado por Ana, uno de los principales objetivos del programa es fortalecer el vínculo de los niños con la institución y con su barrio, fomentando un sentido de pertenencia y comunidad. Es fundamental que los chicos encuentren en nosotros un apoyo sólido, especialmente ante situaciones que requieran acompañamiento. En ese sentido, buscamos desempeñar un papel clave como puente hacia otras áreas e instituciones.
¿Algún mensaje que deseen agregar?
ANA Y MARTIN: En primer lugar, extendemos nuestra invitación a todos, promoviendo que cada persona se sienta parte de este espacio. Estamos abiertos a recibir nuevas ideas y valoramos cada propuesta que pueda contribuir al desarrollo de actividades que generen interés y entusiasmo en la comunidad. Nuestro compromiso es escuchar y ofrecer un lugar donde cada voz sea tomada en cuenta, fomentando un entorno inclusivo y participativo. Este espacio está diseñado para construir colectivamente, por lo que consideramos fundamental que quienes deseen ser escuchados se acerquen con confianza. Además, trabajamos bajo un enfoque horizontal, sin estructuras rígidas ni jerarquías, donde todos colaboramos de manera equitativa, fortaleciendo la unión y el respeto mutuo para alcanzar objetivos comunes.

