A modo de reseña, ¿Qué te motivó a estudiar Bioquímica? En este sentido ¿Qué es lo que más te gratifica de tu profesión?
Cuando era adolescente, me encontraba en una encrucijada, considerando las materias que más me interesaban y reflexionando sobre mi futuro. Pensaba que pasaría al menos seis años estudiando y dedicándome a lo que eligiera en función de esas materias. Me atraían especialmente las ciencias exactas y también tenía interés en trabajar en el campo de la salud. Además, siempre disfrutaba aprender sobre diversos temas. Finalmente, tomé una decisión: la bioquímica era lo que más me gustaba, y hasta el día de hoy no me arrepiento de haberla elegido. La bioquímica es una disciplina fascinante que explora los procesos químicos y moleculares en los seres vivos, y su estudio puede abrir puertas a una variedad de oportunidades profesionales.
Haciendo un recorrido de tu experiencia Profesional, ¿En qué ámbitos te has desarrollado, y cómo surge la posibilidad de abrir tu propio laboratorio? Siguiendo la línea de la pregunta, ¿Cómo es tu dinámica de trabajo diario?
Cuando era estudiante en Bahía Blanca, cursando en la Universidad Nacional del Sur (U.N.S.), mi interés por la bioquímica me llevó a buscar oportunidades prácticas. Durante mi quinto año, comencé a trabajar como técnica en el hospital municipal. Allí, realizaba numerosas extracciones diarias y también tenía la posibilidad de colaborar en el Hospital Militar cuando los jóvenes ingresaban para cumplir con su servicio.
Al concluir mi carrera universitaria, regresé a Chaves. Aunque allí trabajaba como concurrente ad honorem, un consejo de uno de mis profesores me llevó a explorar otras opciones antes de establecerme definitivamente. Así que pasé unos meses en Chaves, colaborando en el laboratorio del Dr. Mateo Prieto. Luego, tuve la oportunidad de trabajar en el laboratorio Pérez Cambet en Tandil.
Aunque inicialmente planeaba quedarme solo por unos meses, terminé extendiendo mi estadía a dos años y medio. Sin embargo, finalmente decidí emprender por mi cuenta en mi pueblo natal. Estoy muy agradecida por la experiencia y por haber comenzado a trabajar desde el primer día que abrí mi propio laboratorio.
En un marco contextual, ¿Consideras que tu Profesión es valorada socialmente?
Como bioquímica, entiendo que nuestra profesión a menudo pasa desapercibida, pero su importancia es innegable. Aunque no siempre se ve el trabajo de los bioquímicos en la primera línea, su labor es fundamental para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Nuestra función no se reduce únicamente a la instancia en la cual se está con el paciente, sino que muchas veces se requiere de nuestra intervención a cualquier hora del día, y más en contextos sanitarios complejos como lo fue la pandemia transitada, sumando – anteriormente – a la gripe A, el cólera que, si bien no llegó a nuestro pueblo, desde el Hospital nos tuvimos que preparar para tal fin. En este sentido durante la pandemia y otras crisis sanitarias, los bioquímicos han estado en la retaguardia, analizando muestras, interpretando resultados y brindando información vital.
¿Algún mensaje a la población, y en especial a tus colegas en el Día del Bioquímico?
En principio, agradezco mucho a todos los pacientes que en estos 39 años de ejercicio Profesional en Gonzales Chaves, han confiado en mí. A mis colegas, los saludo y aliento en la lucha diaria que implica
nuestra profesión.
Finalmente, a ustedes como medio, les agradezco la consideración que han tenido.

