Habiéndose conmemorado el pasado 3 de octubre el Día del Odontólogo/a, tuvimos la oportunidad de conversar con la Sra. Genoveva Chalde, una destacada profesional en el campo de la odontología. Durante nuestra entrevista, la Sra. Chalde subrayó la importancia del rol disciplinario en su profesión y compartió valiosos consejos sobre el cuidado dental. Al preguntarle sobre su trayectoria en esta carrera, nos contó que su interés por la odontología surgió a partir de una experiencia personal significativa. Desde joven, se sintió atraída por la posibilidad de mejorar la salud y la calidad de vida de las personas a través del cuidado dental, lo que la motivó a dedicarse con pasión y compromiso a esta noble profesión.
¿Qué nos podrías contar respecto del camino transitado en esta Profesión, y cuál fue el principal disparador para formarte en la misma?
Mi desempeño como Odontóloga ha sido de modo privado desde el año 1980. Paralelamente, trabajé en el Hospital Anita Elicagaray, gracias a la apertura que me brindó el Dr. Alberto Somoza, quien estaba a cargo del servicio en ese momento. Con la jubilación del Dr. Somoza, ingresó la Dra. Diana Lagrange, con quien he compartido treinta y cinco años de profesión y amistad. La tarea desarrollada en el Hospital fue sumamente gratificante; crecí profesionalmente y establecí profundos vínculos de compañerismo, de los que guardo los mejores recuerdos.
En cuanto a mi práctica privada, a finales de la década del 80, creamos el Círculo Odontológico por iniciativa de los Dres. Somoza y Souza. Esta institución ha acogido a todos los profesionales que han ejercido y ejercen en este distrito, incluyendo a los colegas de la ciudad de San Cayetano. La conducción del Círculo ha estado a cargo, en diferentes períodos, de los Dres. Zubiela, Souza, Maurer, Ochotorena, Jara, y actualmente, soy la responsable de la entidad.
¿Cómo se desarrolla un día de trabajo tuyo? En este sentido, ¿Qué temores o miedos puede tener un dentista a la hora de asumir un tratamiento?
Mi rutina laboral ha cambiado significativamente desde mi jubilación en el Hospital en diciembre de 2023. Ahora, distribuyo mi carga horaria de lunes a viernes, dedicando unas horas por la mañana y continuando con mi trabajo por la tarde, tal como lo he venido realizando desde siempre. Esta nueva organización me permite mantener un equilibrio entre mis responsabilidades profesionales y mi tiempo personal.
En cuanto a los temores que puede tener un Odontólogo al asumir un tratamiento, son similares a los miedos que enfrenta cualquier profesional del área de la salud. Principalmente, se trata del temor a no poder resolver el problema del paciente y, en consecuencia, no aliviar su sufrimiento. Este miedo es una constante preocupación, ya que el objetivo principal es siempre brindar el mejor cuidado posible y asegurar el bienestar del paciente.
En cuanto a la demanda emergente, ¿Cuáles son los problemas más frecuentes de salud bucodental que presentan los pacientes?
El problema de salud bucodental que lleva a la mayoría de las personas a la consulta es, prioritariamente, el dolor. Una vez en la consulta, se detecta el origen del dolor y se opta por el tratamiento necesario. En mi consultorio, al igual que en el de otros colegas, se resuelven los problemas de clínica general. Si el caso requiere la intervención de un especialista, realizo la interconsulta y la derivación correspondiente. Esta situación se ve favorecida por la presencia de especialistas en nuestro distrito en áreas como Cirugía, Odontopediatría, Endodoncia y Ortodoncia, lo que genera respaldo y tranquilidad tanto para el paciente como para el profesional al momento de la derivación.
¿Qué es últimamente lo que te emociona más en tu actividad Profesional?
Actualmente, es relevante para mí continuar activamente en la profesión, capacitándome según lo requieren los avances científicos-tecnológicos. Por otro lado, considero fundamental seguir dedicándole tiempo al paciente, la escucha y la interacción como principio relacional-vincular que genera empatía, en búsqueda de superar los temores que a veces provoca el dentista. Destaco lo señalado porque me produce gran satisfacción atender a tres generaciones de distintas familias: abuelos, padres y nietos.

