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viernes 24 de abril del 2026

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En el Día Nacional del Reportero Gráfico, Juan Carlos Cabrera comparte su trayectoria en los medios marcada por compromiso, vocación y respeto comunitario

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En diálogo con el Nuevo Heraldo, Juan Carlos compartió experiencias de más de cuatro décadas en los medios, resaltando valores esenciales, libertad periodística y cercanía con la comunidad.

En el Día Nacional del Reportero Gráfico, dialogamos con el Sr. Juan Carlos Cabrera, querido y reconocido corresponsal y comunicador de los medios locales y zonales, quien desde hace más de cuatro décadas viene construyendo una historia marcada por la vocación, la honestidad y el compromiso con la comunidad. Su recorrido, que comenzó en 1983 en Gonzales Chaves como corresponsal del diario La Voz del Pueblo de Tres Arroyos, refleja la pasión por informar y el respeto hacia las personas que confían en su palabra. Cabrera supo transitar el periodismo escrito y también la radio, siempre con la premisa de acercar la realidad a la gente, sin perder la objetividad ni la sensibilidad que exige la tarea. En esta entrevista nos comparte sus inicios, su presente, los valores que lo guían y las experiencias que lo marcaron a lo largo de todo el recorrido generado:

Hablando de tu vocación y trayectoria, ¿Cómo fueron tus inicios en el periodismo y de qué manera fuiste construyendo tu camino en los medios?

Te cuento que en el año 83, en Gonzales Chaves, se necesitaba un nuevo representante y corresponsal del diario La Voz del Pueblo de Tres Arroyos, ya que quien ocupaba ese rol dejaba su puesto. En ese contexto, el entonces intendente Sr. Héctor Grigolón fue consultado sobre posibles candidatos y me sugirió para la tarea. Tras un primer encuentro con los responsables del medio, inicié mi camino en los medios. Yo previamente, en esa oportunidad, estaba desempeñando otro trabajo que nada tenía que ver con el periodismo; es más, te cuento una anécdota: cuando vinieron de La Voz del Pueblo a verme, yo me encontraba adentro de un nicho que estaban construyendo en el cementerio, ya que me dedicaba a hacer tareas en la construcción. Tenía que trabajar porque debía ayudar a mi familia, y cualquier empleo que surgiera lo hacía. Al incorporarme al diario, al mes dejé la actividad anterior y me concentré plenamente en la comunicación, recibiendo orientación para redactar notas, estructurar contenidos y perfeccionar la escritura. Además, en aquellos años nos ofrecían capacitaciones y cursos en Bahía Blanca, sumado a todo lo que uno iba aprendiendo e incorporando de los compañeros que ya tenían su experiencia y trayectoria dentro del medio.

               Con el tiempo fui descubriendo y afirmando mi vocación. El trato con la comunidad siempre me resultó natural, en parte gracias a mi experiencia previa en el comercio, que me brindó herramientas para relacionarme con las personas. Esa cercanía facilitó cubrir acontecimientos y entrevistas en una ciudad como Chaves, donde todos nos conocemos y la comunicación adquiere un carácter distinto. Fueron pasando los años y, como te decía antes, cuando entré a trabajar en La Voz del Pueblo todavía estaba el gobierno de facto, más precisamente en abril del 83, y ya en octubre vino la democracia con Alfonsín, donde toda la actividad periodística se amplió: había más libertad para el ejercer la tarea, más cosas para hacer y abordar, se enriquecían los vínculos con el municipio, las instituciones, los partidos políticos, y se podía trabajar sin condicionamientos. Esto nos permitía tener más material para informar, con la libertad de expresión que es justamente lo que uno quiere y busca. En síntesis, hace 43 años que estoy vinculado a los medios, realmente toda una vida.

               Además de desempeñarme en el medio gráfico, incursioné en la radio, donde continúo hasta hoy. Mis primeros pasos fueron junto a Diana Fernández en FM Arco Iris y, desde hace quince años, trabajo con Luciano Menéndez en Radio Activa. Siempre sostengo que la prensa escrita y la radio son formas distintas de comunicar, pero se complementan de manera enriquecedora. Lo que más valoro del medio radial es la posibilidad de abordar todos los temas —política, deporte, sociedad, comercio— y el contacto directo con la gente, que permite un crecimiento constante y un aprendizaje cotidiano en la calle.

¿Qué valores personales considerás esenciales para ejercer este oficio?

               Considero que uno de los valores esenciales en el ejercicio periodístico es la honestidad: sostener una línea de conducta que no defraude a quienes confían en uno, buscar siempre la verdad y elaborar las notas con lo que corresponde, sin exageraciones ni dramatizaciones, preservando el respeto y la seriedad para no perjudicar a nadie. Antes de abordar un tema complejo, suelo consultar al entrevistado si puedo profundizar en determinados aspectos, porque entiendo que existen códigos que deben respetarse; informar lo que la comunidad necesita saber no implica ser invasivo. Valoro la confianza y la disposición de las personas al brindarse para una entrevista, y también reconozco que el periodismo ofrece la posibilidad de colaborar mediante la difusión, dando visibilidad a actividades de carácter personal, comunitario o institucional, algo que cuido y aprecio profundamente.

En referencia a las primeras experiencias,  ¿Recordás tu primera nota publicada y qué significó para vos?

               Recuerdo una de mis primeras coberturas: la conmemoración del Día del Cooperativismo en la Cooperativa La Defensa, que estaba ubicada en la esquina de Juan Elicagaray y Ana P. Elicagaray. En ese entonces aún trabajaba en la construcción y tuve que correr a casa para cambiarme y salir a cubrir el encuentro, que terminó siendo un punto de partida para crecer en mi función. Por suerte la experiencia resultó positiva, ya que gracias a mis distintos oficios siempre tuve la costumbre de relacionarme con la gente, lo que me facilitó transitar esa primera nota y la convirtió en un aprendizaje muy valioso.

En este sentido, y teniendo en consideración lo que nos venís contando ¿Tenés alguna nota que consideres un hito en tu carrera o que te haya marcado emocionalmente en tu trabajo periodístico?

               Hubo coberturas que realicé fuera de Chaves que representaron un desafío distinto. Gracias a ciertos contactos tuve la oportunidad de viajar a Buenos Aires, en 1987, durante el levantamiento militar contra el gobierno de Alfonsín en Campo de Mayo sucedido en Semana Santa, encabezado por Aldo Rico. Antes de emprender el viaje consulté al diario si publicarían la nota, y me dieron plena libertad para hacerlo, lo cual fue muy significativo por el contexto que se vivía. Siempre destaco de La Voz del Pueblo que jamás me impusieron una línea editorial ni me condicionaron en la manera de abordar un tema. Esa confianza y autonomía marcaron mi trayectoria, porque lo más valioso es poder ejercer el periodismo con libertad.

               Otra cobertura que destaco, en el ámbito deportivo, fue cuando el Club River Plate llegó a Tandil junto a otros equipos. Allí tuve la oportunidad de realizar una nota con los jugadores de River, lo cual resultó muy significativo para mí, ya que el deporte siempre me apasionó. Fue una experiencia enriquecedora que me permitió estar en contacto con personas que habitualmente no forman parte de nuestro entorno cotidiano, lo que le dio un valor especial a ese trabajo.

               Una nota que me marcó profundamente, tanto en lo laboral como en lo emocional, fue el trágico accidente de las docentes de nuestra ciudad. En aquel momento, junto a un compañero del diario viajamos hasta la localidad de Monte, donde ocurrió el hecho, y allí pudimos tener contacto con algunas maestras que lograron expresarse, además de presenciar cómo había quedado todo. Fue muy difícil abordar la cobertura porque, como mencioné antes, en Chaves nos conocemos y se mezclan los sentimientos; debo reconocer que fue uno de los momentos más duros que me tocó enfrentar en mi labor periodística. Si bien me ha tocado cubrir otros siniestros o accidentes, incluso de personas que no conocía, siempre resulta doloroso observar las consecuencias, porque uno es humano y lo siente. También es complejo tener que registrar imágenes de un accidente, pero agradezco que desde el diario nunca me exigieron fotos sensacionalistas, sino que siempre se priorizó el respeto y el cuidado hacia las personas involucradas.

Volviendo a lo que nos contabas respecto a tu práctica diaria, ¿Qué es lo más interesante de recorrer la calle en busca de la información?

               Recorrer la calle permite tener un contacto directo con la comunidad, donde muchas veces, a partir de una charla espontánea, surgen noticias o temas para desarrollar. También el acercarse a las instituciones, observar cómo funcionan y dialogar con sus referentes, termina generando nuevas notas. En ese socializar, que tanto disfruto, siempre aparecen ideas para comunicar. En la práctica, existen diferencias entre el periodismo escrito y el radial: en lo gráfico es necesario dar forma a la información recopilada, mientras que en la radio la entrevista se transmite en crudo, tal como se va desarrollando. Por eso se debe ser cuidadoso con las preguntas y con el modo de expresarse, procurando siempre obrar con respeto. Más allá de que algún análisis o comentario pueda gustar más o menos —como suele suceder en el ámbito deportivo, donde el fanatismo por un club de fútbol es muy fuerte, por ejemplo — lo fundamental es mantener la objetividad y brindar la información con responsabilidad.

Puntualmente yendo a la a prensa escrita como medio de información, ¿Cómo crees que esta  influye en la opinión pública hoy? En ese sentido, ¿Qué desafíos enfrenta ante la digitalización y las redes sociales?

               Lamentablemente lo escrito se ha ido perdiendo y el papel prácticamente quedó fuera de circulación, ya que hoy las redes y lo digital dominan la comunicación. Muchas veces la información se transmite desde lo institucional o lo individual a través de cuentas oficiales o personales, y eso también me sirve para conocer acontecimientos y acercarme a esas personas o espacios para realizar una nota y difundirla en el medio donde trabajo. A nivel local, además, existe mayor acceso y posibilidad de diálogo directo con la comunidad. Quizás lo que sí ocurre es que la gente más grande, de mi generación, conserva el hábito de lo escrito, mientras que las nuevas generaciones, nacidas en lo digital, tienden a buscar la información rápida e instantánea.

¿Algo que desees agregar?

               Primeramente agradezco a Dios por haber tenido la oportunidad laboral de dedicarme a los medios, algo que jamás hubiera imaginado en mis comienzos, ya que mi camino estaba más orientado al ámbito comercial. Con el paso de los años fui encontrando mi lugar en el periodismo, le tomé cariño y hoy deseo seguir en esta actividad que no solo me permite informar, sino también estar cerca de la gente, que es lo que más disfruto. Mientras se me siga brindando la posibilidad de ejercerla, continuaré con el mismo compromiso y dedicación que he asumido a lo largo de todos estos años.

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