Ayer se llevó a cabo el esperado Domingo de Feria Artesanal, una jornada que reunió a la comunidad en un ambiente lleno de creatividad y apoyo al talento local y zonal. Con un clima que acompañó perfectamente el evento, decenas de personas se acercaron para disfrutar de los coloridos stands y compartir una tarde llena de emociones y sonrisas.
Cada puesto representaba una historia única, hecha a mano, donde emprendedores y emprendedoras locales mostraron su habilidad y pasión en productos que iban desde artesanías textiles hasta piezas artísticas. Entre hilos, pinceles y texturas, se tejieron nuevos lazos entre quienes creen en el valor del trabajo artesanal y el comercio justo.

La feria no solo fue una vitrina para los productos, sino también un espacio de encuentro. Una oportunidad para reforzar los lazos comunitarios y celebrar la riqueza cultural que nos define. Quienes asistieron no solo llevaron a casa maravillosas creaciones, sino también la satisfacción de apoyar el talento local y contribuir al crecimiento de los emprendedores de la región.

