La ONG que acompaña a pacientes oncológicos y sus familias cumple hoy siete años de trabajo sostenido en la comunidad. Desde su creación, la organización se propuso un objetivo central: que nadie transite el camino del cáncer en soledad.
El aniversario invita a repasar un recorrido marcado por abrazos compartidos, batallas ganadas y una red de apoyo que se fue tejiendo entre voluntarios, profesionales, familias y sobrevivientes. “Hemos crecido, hemos aprendido y, ante cada desafío, elegimos siempre la vida y la acción”, señalaron desde la comisión.
Este año, la celebración tiene un motivo especial: la incorporación de un proyecto de prevención y concientización en escuelas secundarias. La iniciativa busca acercar información a los adolescentes sobre hábitos saludables y detección temprana. “La verdadera batalla empieza mucho antes, con la información”, remarcaron. El entusiasmo de los jóvenes, sus preguntas y compromiso fueron destacados como una señal de esperanza para el futuro.
Desde Lipolcc se subrayó que cada logro alcanzado en estos siete años fue posible gracias al apoyo de la comunidad. Donaciones de tiempo, recursos y palabras de aliento sostuvieron la tarea cotidiana. “Mientras haya comunidad, habrá esperanza. Y mientras haya jóvenes dispuestos a escuchar y replicar el mensaje, habrá un futuro con más prevención, más salud y más vida”, expresaron en el marco de la celebración.
Por otra parte, en comunicación mantenida con Nancy Arbulu, presidenta de la organización, se informó que el próximo 7 de junio se realizará en la Escuela de Equinoterapia una Lotería Familiar, que incluirá la venta de chocolate y torta para compartir. La actividad tiene como objetivo recaudar fondos para sostener las acciones solidarias de la entidad. Asimismo, se recuerda que continúan funcionando activamente los grupos de pacientes oncológicos y familiares, por lo cual cualquier consulta o inquietud puede canalizarse acercándose a la Casita de Lipolcc.
Con siete velas encendidas, la organización reafirma su misión: transformar el dolor en acción y seguir construyendo un camino colectivo de acompañamiento y prevención.

