Habiendo tomado conocimiento de la concreción de la Misión de los Seminaristas 2026 en Adolfo Gonzales Chaves, que se llevará a cabo del 8 al 21 de febrero del corriente año, tuvimos la posibilidad de dialogar con Alejandra Rodríguez y Marcos Cepeda, miembros activos y referentes de la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra ciudad, quienes han asumido con compromiso la responsabilidad de acompañar y difundir este acontecimiento. Nos transmitieron con emoción y profundo respeto lo que significa para ellos formar parte de un encuentro tan trascendente, en el que se han planificado diversas actividades pastorales, comunitarias y culturales, orientadas a fortalecer la fe, la solidaridad y la participación de todos. La Misión, señalaron, tiene como objetivo renovar el espíritu evangelizador, acercar la Iglesia a cada familia y promover espacios de diálogo y esperanza, invitando a toda la población a sumarse y ser protagonistas de este tiempo de gracia y construcción comunitaria:
A modo introductorio, ¿Cuál es el objetivo principal de esta misión en Adolfo Gonzales Chaves? En este sentido, ¿Qué valores o mensajes buscan transmitir a la comunidad?
MARCOS: En principio, en la Parroquia Inmaculada Concepción surge la idea de difundir lo que será la segunda misión en este año 2026 que se inicia, habiéndose realizado la primera en febrero de 2025. El objetivo es llevar la palabra de Dios y, en este sentido, el hecho de que se concrete por segunda vez significa un mecanismo de organización por parte de los seminaristas de la Diócesis de Bahía Blanca, quienes transitan diferentes etapas de la carrera hacia el sacerdocio. La organización que ellos sostienen origina que también empecemos a tener una gimnasia de lo que implica una misión: ni más ni menos que llevar la palabra, recorriendo las casas siempre con el permiso de las familias para poder ingresar. Ese acercamiento nos permite encontrarnos con un montón de situaciones y realidades.
ALEJANDRA: Hay un objetivo de apertura y de acercamiento que implica escucha y tiempo. La Iglesia se acerca a la comunidad y la comunidad a la Iglesia, y justamente ese encuentro es el valor más grande que va a tener la misión. También se genera a nivel interno, y cuando la misma comunidad sale al encuentro con otras personas, se terminan encontrando a sí mismos.
MARCOS: En relación a lo que dice Alejandra, el que misiona también es misionado: es un ida y vuelta.
¿Cómo y porque se eligió nuevamente nuestra ciudad como sede de esta experiencia, y quienes van a participar de la misma?
ALEJANDRA: Es importante aclarar que, como la organización la llevan a cabo los seminaristas, ellos tienen pautada una vuelta; es decir, su esquema de misión arquidiocesana implica más de una visita en cada lugar. Obviamente, lo que surge en cada encuentro terminan siendo disparadores que fortalecen la misión.
MARCOS: Igualmente, ellos hacen un diagnóstico de las distintas localidades que conforman la Arquidiócesis de Bahía Blanca y van decidiendo, donde se tienen en cuenta no solo la participación comunitaria, sino también cómo está posicionada la Iglesia y sus actividades en cada ciudad. En este sentido, la suerte que tenemos de ser anfitriones de esta misión es que se convierte en una oportunidad espiritual única y hermosa; por eso estamos contentos de poder participar activamente y llevarla a cabo, invitando obviamente a toda la gente a formar parte del encuentro.
ALEJANDRA: Los chicos que están en el Seminario son oriundos de diferentes localidades como Coronel Dorrego, Coronel Suárez, entre otras, siendo entre 8 a 9 seminaristas que estarán presentes. En nuestra ciudad tenemos a Gino Roggetti, a quien le falta muy poco para ordenarse.
En cuanto a la dinámica de trabajo, ¿Qué actividades están pensadas como parte de la misión?
ALEJANDRA: Esta vez, a diferencia del primer encuentro, son más días: van a ser 15 en el mes de febrero, duplicando el tiempo en relación a la misión anterior. En lo que respecta a la primera semana, está previsto comenzar con las visitas a los hogares, siempre en horario de mañana, aunque el cronograma aún tiene puntos a completarse o reforzarse. No obstante, por la tarde siempre están previstos los encuentros recreativos con los chicos, donde también se van a desarrollar encuentros comunitarios a través de charlas en las que la gente va a poder participar y juntos vamos a poder reflexionar sobre diferentes temáticas. La celebración de la misa siempre va a estar presente, como así también el momento espiritual con el rezo del santo rosario. Es decir, va a haber momentos espirituales fuertes, de encuentro personal, y también instancias más recreativas con juegos, tiempo libre y espacios de integración.
MARCOS: El día domingo 8 de febrero, a las 19 hs., que será el primer día, se realiza la invitación a la comunidad y es importante aclarar que se celebrará la misa en el Templo Parroquial, llamada Misa de Envío. La idea es estimular la participación con la presencia de todos los seminaristas y, lógicamente, de la comunidad. Esta misa constituye el puntapié inicial y el comienzo de la misión.
Sobre el impacto comunitario, ¿Qué esperan que genere esta misión en la vida cotidiana de las familias y vecinos?
MARCOS: Obviamente, el poder ver los frutos espirituales es una de las mayores alegrías que deja la misión. El año pasado nos sucedió que, a través de la misión, hubo bautismos y confirmaciones, signos concretos de que el objetivo se cumple. Justamente, la finalidad es evangelizar para que haya más fieles católicos, y cada encuentro, cada visita y cada celebración se convierten en oportunidades para sembrar la palabra de Dios y fortalecer la vida comunitaria.
ALEJANDRA: Para nosotros, eso —como contaba Marcos recién— fue súper significativo, porque en el balance que hicimos pudimos ver la unión que hubo para la misión por parte de la comunidad. Ese acompañamiento colectivo dio fuerza y sentido al trabajo realizado. Después, la participación es absolutamente personal: es decir, una vez que vos hiciste la misión y te interesaste, comienza un camino propio de compromiso y fe, donde cada uno decide cómo seguir profundizando esa experiencia.
MARCOS: Lo que se hace también es aproximarse a los lugares previamente para que la gente sepa a qué vamos y lo que vamos a hacer; es decir, vamos difundiendo con anticipación, explicando las actividades y las fechas. Así lo hicimos el año pasado en el barrio Tantanakuy, donde se realizaron algunas acciones previas como un Vía Crucis y demás actividades que fuimos informando a través de distintos medios de comunicación. En este caso, la misión tendrá lugar en el barrio de la Escuela 8 y La Chavense, abarcando desde Avenida Dori y Avenida Carricart hasta la Ruta Nacional 3, un amplio sector que resulta súper abarcativo y que aprovecharemos justamente por la cantidad de días previstos para tal propósito. Además, habrá algunos lugares emblemáticos de concentración, como la Plaza Ecológica, ubicada en la intersección de las calles Santa Fe y Madariaga, y la Plazoleta Carabajal, recientemente inaugurada, donde también vamos a realizar distintas actividades.
Tomando como referencia todo lo planificado como propuesta para la Misión, ¿Reciben algún acompañamiento desde lo institucional/organizacional?
MARCOS: Siempre procuramos que la participación comunitaria sea amplia e inclusiva. En diversas oportunidades contamos con el respaldo del Municipio, que incluso buscó declarar la misión de interés municipal y facilitar espacios públicos para su desarrollo. También recibimos el acompañamiento de la Comisión de Amigos de la Naturaleza en el Parque Tantanakuy, así como el apoyo institucional del Centro de Día en distintas propuestas. Un ejemplo significativo es la conexión de luz en la Plaza Ecológica, un aporte fundamental que permite aprovechar plenamente ese lugar para las actividades previstas.
ALEJANDRA: Eso que menciona Marcos es precisamente lo valioso que produce la misión: en esos encuentros comunitarios, los vecinos de un mismo barrio pudieron acercarse más, generando un movimiento distinto que favorece la integración. De este modo, las personas se reconocen, descubren la existencia del otro y fortalecen la convivencia, incluso en zonas donde muchas veces se comparte el mismo espacio sin llegar a conocerse realmente.
Desde una mirada personal, ¿Qué significa para ustedes difundir esta misión?
ALEJANDRA: Algo que quería agregar es que la Parroquia, a nivel comunitario y con la coordinación del Padre Pablo Deiro, armó un equipo de colaboradores haciendo red para que el resto de la comunidad participe. Se van delegando ciertas tareas, como en nuestro caso la de difundir, y para nosotros eso es muy importante y gratificante, más allá de la responsabilidad. Desde lo personal, no hay mayor satisfacción que compartir lo que Cristo genera en mi vida. Nosotros hemos vivido en el 2025 el Año del Jubileo, que aún continúa y que tiene que ver justamente con eso: que en los momentos difíciles de la vida, como en los lindos, está la esperanza. Cristo nos dejó la esperanza como razón y motivo final para seguir a pesar de todo, siempre agradeciendo las cosas buenas que nos pasan. Para mí, ser parte es maravilloso, por todo lo que me genera a nivel personal. La fe es mi motor de vida, me da razón de vida, me impulsa a poder hacer todas las cosas que hago, me motiva, me genera felicidad y me ayuda en el día a día a seguir adelante con todas las vicisitudes que tiene la vida, en un contexto donde en el país y en el mundo las cosas se ven más crudamente. Esto me ayuda a tomar decisiones, a asumir compromiso, a continuar, sabiendo que hay una comunidad que está al lado tuyo, donde mucha gente joven se va sumando. Yo creo que los chicos y chicas necesitan encontrar ese lugar que sea la razón de estar, sobre todo en un mundo tan acelerado y con tanta información, y porque los jóvenes tienen mucho para dar: su alegría, su entusiasmo y su energía para hacer.
MARCOS: Sumado a lo que decía Ale, desde lo personal para mí es una forma de vivir que me llena. Obviamente, después vamos a cometer errores como todo el mundo, porque somos humanos. De hecho, Cristo se fijó en los pecadores, y eso es importante decirlo. Lo bueno y constructivo de este mensaje es que Dios te ofrece un camino a recorrer, y luego está la decisión individual de cada persona. Si bien puede sonar hasta utópico en la sociedad en la que estamos viviendo, lo cierto es que se nos ofrece un camino que es el camino del amor, ni más ni menos que eso. Por eso, este tipo de actividad, como lo que significa salir al encuentro en una misión, es también Dios saliendo al encuentro a través de nosotros. Volviendo nuevamente a lo personal, el poder formar parte me atraviesa en todo sentido, me encanta, y seguir el camino de Dios me llena como persona. Trato de ser mejor día a día a través de esto, porque me da herramientas para acercarme a la espiritualidad, a la oración, al ir a misa y a la formación. De hecho, actualmente estoy realizando un Curso de Misionología en la Escuela de Teología de Bahía Blanca. La fe, es la certeza de que Dios esta con vos, creer en EL.
ALEJANDRA: La invitación está abierta a toda la comunidad: quien quiera participar, puede hacerlo desde el lugar que sienta. La propuesta es amplia y busca que cada vecino pueda acercarse, presenciar las charlas, disfrutar de los juegos y compartir momentos de encuentro. Lo importante es que cada uno pueda aportar desde lo simple, desde lo que tiene y lo que es, porque justamente la misión se construye con la suma de pequeñas acciones que generan un gran movimiento comunitario.
MARCOS: Inclusive, en el Salón Parroquial va a funcionar un grupo de cocina destinado a preparar las comidas para los seminaristas cuando finalicen sus actividades, y quienes lo deseen podrán sumarse a dicho equipo. Otro espacio que será importante como punto de referencia es el Salón de Andrea y la Capilla de Fátima, ubicada en la Avenida Carricart. La misión será muy integral, abarcando talleres, charlas, juegos y también momentos sencillos de encuentro, como compartir unos mates, que fortalecen la vida comunitaria.
Algún mensaje que desees agregar.
ALEJANDRA: El lema de la misión dice: “Qué hermosos son los pasos de los que anuncian buenas noticias” (RM 10, 15). Con ese lema es justamente con el que la misión va a estar en eje, iluminando cada encuentro y cada gesto comunitario. Volvemos a invitar a toda la gente a participar y a sumarse, a estar atentos porque iremos actualizando la información, que también podrán encontrar en el Instagram de los seminaristas de Bahía Blanca (seminaristasbahiablanca).
MARCOS: Queremos agradecer profundamente el espacio que nos han brindado, porque para nosotros es muy valioso poder compartir lo que significa esta misión. Además, queremos contar que se está realizando una rifa con el objetivo de reunir fondos para cubrir los gastos que todo esto conlleva. El primer premio será un lechón, el segundo una caja comestible y el tercero elementos de limpieza, con un valor de 1000 pesos. Para adquirir los números o colaborar, pueden comunicarse con Alejandra, Diana Storti o Antonia Goytiño, así como también con quienes formamos parte de los movimientos de la Iglesia, que estamos en comunicación constante. Más allá de lo material, esta rifa representa también un gesto de unión y compromiso comunitario, porque cada aporte, por pequeño que sea, nos ayuda a seguir adelante y a vivir con alegría este camino de fe compartida.


