Con una vocación inquebrantable y pasión por lo que hacen, dialogamos con Rosana Fernández, quien lleva 29 años de entrega como bombera, y Florencia Finocchio, con 2 años y medio de servicio y también profesora de Educación Física. En el mes de octubre del corriente año, ambas viajarán a Concepción, Chile, para participar del Desafío de Habilidades Bomberiles, organizado por el cuartel de Bomberos de dicha ciudad. Representarán con orgullo a los Bomberos de Argentina, junto a colegas de distintas localidades/ciudades de nuestro país, en una competencia que exige destreza física, técnica y un profundo compromiso con la tarea. Con entusiasmo nos comparten sus recorridos, sus expectativas y el honor de portar el uniforme más allá de las fronteras, reafirmando que ser bombero no es solo una profesión: es una forma de vivir con entrega, compromiso y solidaridad:
¿En qué consiste la competencia en Chile? ¿Qué tipo de pruebas van a enfrentar y qué las motivó a participar?
ROSANA: Hemos sido invitadas a participar en las Olimpiadas de Bomberos que se realizarán en Concepción, Chile, por Bomberos de Buenos Aires, con quienes ya hemos compartido competencias en otras oportunidades. Esta propuesta nos encantó, y en esta ocasión estaremos representando a los Bomberos de Argentina. Es importante aclarar que, en este caso, no vamos en representación del Cuartel de Bomberos de Chaves ni de la Federación, sino como representantes nacionales, junto a bomberos de otros lugares del país. Por este motivo, todos los gastos que implica nuestra participación deben ser cubiertos de manera particular. Actualmente nos encontramos en la búsqueda de auspicios y hemos lanzado una rifa para colaborar con los costos. Cada número tiene un valor de $2.500, y los premios son de $150.000, $50.000 y $25.000. A través de esta iniciativa, esperamos poder solventar parte de los gastos que conlleva este importante desafío.
FLORENCIA: A nivel mundial, las competencias de bomberos se caracterizan por su espíritu solidario y por adaptarse a distintos reglamentos según el país o la organización. Cada acción dentro de la competencia simula intervenciones reales, funcionando como ejercicios prácticos de situaciones que los bomberos enfrentan en su labor cotidiana. Por ejemplo, una de las postas incluye cuatro estaciones que deben completarse en equipo. En la primera, el participante debe subir una escalera cargando una manga al hombro —a veces también un rollo de manga dentro de un bolso con peso y altura específicos— y luego descender para entregar la posta al siguiente competidor, quien realiza la prueba del yunque, que consiste en deslizar un objeto en el menor tiempo posible a lo largo de una distancia determinada. Aunque se trata de una competencia grupal, también hay pruebas individuales, como en el caso de Rosana, quien participa en la categoría femenina individual y debe completar las cuatro estaciones por sí sola. Por eso, más allá de la vocación que nos impulsa, este tipo de desafíos requiere un entrenamiento específico, es decir, hay gente que entrena por un objetivo meramente de salud, o recreativo, pero esto requiere algo más puntual por la responsabilidad que hay detrás.
En función a lo que planteaban anteriormente, ¿Cómo se han preparado para esta competencia? ¿Tienen una rutina de entrenamiento específica?
ROSANA: En mi caso, cuento con la preparación de un entrenador personal, Iván Sosa, quien ya me ha acompañado en competencias anteriores, logrando excelentes resultados, incluso llegando a consagrarme como Campeona. Iván es muy exigente, especialmente en el entrenamiento individual, donde la demanda física es intensa. Esto es clave, ya que en la competencia se dispone de apenas dos minutos para resolver situaciones complejas, cargar peso y ejecutar movimientos con precisión. Por eso, la resistencia física y la capacidad de reacción son fundamentales.
FLORENCIA: El entrenamiento debe ser completamente integral, de lo contrario no resulta efectivo. La exigencia es alta tanto en lo aeróbico como en la fuerza, pero además incorpora un componente clave: el neuromotor, que representa la fusión de todas las capacidades físicas. Esta integración es indispensable, ya que la destreza requerida implica ejecutar movimientos que combinan peso, fuerza y velocidad de manera coordinada. A esto se suma el aspecto mental, que cumple un rol fundamental, no solo en la práctica profesional, sino también en el contexto competitivo, donde la concentración y la toma de decisiones bajo presión son determinantes.
Asimismo, el hecho de que la competencia esté determinada por el tiempo refleja con precisión las exigencias de una situación real, donde la eficiencia en el momento justo es crucial. La diferencia radica en que, en este caso, se trata de un contexto deportivo, pero la demanda de actuar con rapidez, precisión y resistencia es igualmente significativa.
ROSANA: Sumando a lo que menciona Florencia, en la competencia se utiliza exactamente el mismo equipamiento que en un siniestro real, el mismo que forma parte de la rutina cotidiana de trabajo. El peso del equipo es constante, no se adapta ni se modifica para la prueba, y la indumentaria con la que se participa es la misma que se emplea en la práctica profesional. Esto garantiza que el desafío sea auténtico y represente fielmente las condiciones reales que enfrentamos en el servicio.
En cuanto a la dinámica de la Competencia, ¿Cómo está diseñada o estructurada la misma?
ROSANA: La competencia se desarrolla durante dos días, dependiendo del nivel en el que se clasifique cada participante. En nuestro caso, competimos el 18 y 19 de octubre, por lo que debemos viajar con anticipación. El traslado implica tomar un vuelo desde Capital Federal y realizar combinaciones que demandan tiempo y organización. Más allá de las horas de viaje, también debemos transportar todo el equipamiento necesario.
FLORENCIA: Siempre se viaja con al menos un día de anticipación, ya que el día previo a la competencia está destinado al reconocimiento de pista y a la adaptación al entorno. Es fundamental vincularse con el clima, familiarizarse con los elementos disponibles y tomar contacto con el espacio en el que se va a competir. Aunque la ejecución técnica sea siempre la misma, el contexto y las condiciones del entorno juegan un papel decisivo al momento de entrar en competencia.
Siguiendo la línea de la pregunta, ¿Qué esperan aprender o ganar más allá de los resultados?
ROSANA: Más allá de vivir la experiencia y del resultado que pueda obtenerse, lo más valioso es la posibilidad de vincularse con otras personas y generar lazos genuinos. Desde el punto de vista del aprendizaje, entrenar con nuestros propios equipos nos permite profundizar el conocimiento sobre su uso, reforzando lo ya incorporado y optimizando su aplicación en situaciones reales. Además, compartir experiencias con bomberos de otras ciudades, que enfrentan realidades mucho más complejas y exigentes en su labor diaria, nos brinda herramientas nuevas, perspectivas distintas. Esto te lleva a hacer lo que amas, tu pasión, y a conocer personas que aman lo mismo que vos, eso es lo mas enriquecedor.
FLORENCIA: Como anécdota que refleja comportamientos muy propios del espíritu bomberil, suele suceder que cuando nos reunimos entre compañeros —ya sea para compartir una cena o unos mates— la conversación inevitablemente gira en torno a nuestra tarea. La pasión por ser bombero está siempre presente. En mi caso, que recién estoy comenzando y tengo poca experiencia, entiendo perfectamente lo que Rosana dice y siente. Porque más allá de la antigüedad que cada uno tenga, cuando participas en una competencia como esta, te vinculas desde tu identidad como bombero, con un objetivo común que trasciende lo individual. Todo gira en torno a la vocación, al compromiso con la actividad, y por eso creo que quienes participan son aquellos que realmente sienten pasión por la tarea, que se mantienen activos, que disfrutan del deporte y del entrenamiento. No se trata solo de alcanzar una gloria personal, sino de valorar el encuentro con otros bomberos, conocer distintas realidades —de otros países, ciudades o provincias— y enriquecerse a través de ese intercambio.
ROSANA: Sumando a lo que dice Florencia, esos momentos de intercambio entre compañeros —donde nos cuesta dejar de hablar de Bomberos— no responden solo a un sentimiento de identificación, sino también a una necesidad de contención. Compartir lo vivido, especialmente cuando atravesamos situaciones difíciles en la práctica, se vuelve esencial. Ser bombero no es solo una vocación hermosa, sino también una tarea compleja desde lo emocional. En mi caso, antes de ser mamá, procesaba las experiencias de otra manera. Pero desde que tuve a mi hijo, empecé a ver las situaciones que me tocaba enfrentar con una sensibilidad distinta; me afectaban más profundamente. Por eso, es tan importante que nos acompañemos y nos cuidemos entre compañeros, porque más allá del uniforme, somos personas que sienten, que se enfrentan a lo duro, y que encuentran en el otro un espacio de apoyo y comprensión.
FLORENCIA: Incluso el traspaso de experiencias entre compañeros forma parte fundamental de esta construcción colectiva. Por ejemplo, Rosana, con su antigüedad y recorrido, tiene mucho para contarnos y compartir: aprendizajes que nos orientan y que nos permiten, aún sin haber vivido ciertas situaciones, empezar a construir una forma de actuar o posicionarnos frente a ellas. No se trata solo de lo emocional, sino también de un registro interno de experiencias que moldean nuestra respuesta ante cada intervención. Lo valioso está en poder tomar de la experiencia del otro un aprendizaje genuino, que nos ayude a formar nuestra propia manera de trabajar, más allá del formato predeterminado o de la orden recibida. Esa construcción personal, nutrida por el recorrido de quienes nos rodean, enriquece profundamente nuestra vocación.
Por otra parte, en el contexto de la competencia, se genera una dinámica muy similar a la del ámbito deportivo. Hay un paralelismo claro: uno entrena durante mucho tiempo para estar apenas dos minutos en pista, habiendo practicado en el cuartel, en las vías del ferrocarril, en distintos escenarios cotidianos. Pero cuando llega el momento, el entorno cambia por completo. El elemento es real, la presencia de público es masiva —porque se trata de una competencia internacional— y la presión que genera ese contexto es intensa. Además, están los compañeros observando tu desempeño, lo que suma una carga emocional importante.
ROSANA: En lo personal, he vivido momentos en los que me encontré parada frente a una escalera, preguntándome: “¿Qué hago acá?”. Pero enseguida me recordaba que entrené para esto, que es lo que quiero hacer. En el instante de actuar, se te cruzan miles de pensamientos, pero uno tiene que aprender a mantenerse positivo, a confiar en lo vivido y en lo que uno es. Esta vocación, de alguna manera, me salvó. Estaba atravesando una situación difícil, y gracias a los compañeros de Buenos Aires, que se comunicaron conmigo y me invitaron a participar, pude reenfocar mi energía. Sé que esto es lo que me apasiona. Verme vestida de bombera es verme como quiero ser, como realmente soy.
¿Han competido antes en este tipo de encuentros/competencias?
ROSANA: Tuve la posibilidad de participar en el Desafío de Habilidades Bomberiles en dos ediciones inolvidables. En 2022, obtuve el 3° puesto Copa de Oro en la categoría individual femenina en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero. Al año siguiente, en 2023, logré alcanzar el 1° puesto Copa de Oro en la categoría individual femenina senior en Plottier, provincia de Neuquén, representando con orgullo a la Federación Bonaerense y a mi cuartel. Cada competencia fue una experiencia única, llena de esfuerzo, pasión y compromiso por esta vocación que nos une.
FLORENCIA: En mi caso, no estoy participando directamente en la competencia en Chile. Mi experiencia comenzó en la provincia de Neuquén, donde competí junto a Rosana como participante. Luego, por mi formación como profesora de Educación Física, pasé a formar parte del staff de la Federación, integrando el equipo de profesores. Si bien eso está vinculado a los cuarteles, es una línea paralela que no tiene relación directa con esta competencia. En esta ocasión, voy como suplente de una de las chicas de Buenos Aires, quien compitió conmigo en Neuquén. Aunque mi rol es de suplente, para mí, desde lo profesional, representa una oportunidad valiosa. Es lo que me apasiona. Si tengo que reemplazar a alguien, lo haré con compromiso, pero mi función principal es acompañar, asistir, y asegurar que las competidoras tengan una buena entrada en calor para prevenir lesiones. Es un rol que exige estar en una posición neutral, brindando apoyo desde lo técnico y lo humano. Lo interesante de este formato —que es privado— es que todos los que estamos involucrados hemos compartido encuentros y experiencias previas. Hay un objetivo común, trabajamos para estar presentes, para participar, para recaudar fondos, y eso termina generando una camaradería que es fundamental. Esa conexión entre todos crea una competencia sana, con un espíritu colectivo.
¿Qué planes tienen después de la competencia? ¿Algún nuevo objetivo en mente?
FLORENCIA: En lo personal, vivo esta experiencia desde dos lugares muy significativos: como profesora de Educación Física y desde una mirada vinculada a la salud, que considero uno de los pilares fundamentales que impulsan esta vocación. Coincido con Rosana en que hay aspectos de la actividad bomberil que aún no están suficientemente cubiertos. Todos los bomberos tenemos trabajos particulares, horarios distintos, obligaciones que nos atraviesan, y muchas veces la salud física queda relegada. El cuidado del cuerpo, el rendimiento, la prevención de lesiones deberían ocupar un lugar central. En Chaves, tenemos la suerte —de alguna manera— de no tener que salir cada diez minutos a cubrir un siniestro, porque la exigencia física que eso implicaría es difícil de dimensionar. Si estuviéramos en otro contexto, probablemente la salud de los bomberos sería muy distinta. Por eso, es importante generar conciencia: que el bombero entienda que hay muchos aspectos de su salud que debe cuidar, no solo desde lo alimenticio o el entrenamiento, sino también en lo respiratorio, porque la exposición constante al fuego y al humo puede generar consecuencias serias. Cuidarse es también una forma de honrar esta vocación, y cada uno, dentro de sus posibilidades trata de dar su aporte, su granito de arena.
ROSANA: Sumando a lo que expresa Florencia, creo profundamente en la importancia de que esto sea un verdadero disparador para que empecemos a cuidar más nuestra salud, a valorarnos como personas y como bomberos. Desde lo profesional, mi objetivo es poder seguir compitiendo en esto que tanto me apasiona, sin perder de vista el deseo profundo de que mi situación personal se estabilice, siempre con la esperanza de volver al Cuerpo Activo. Más allá de esta particularidad, yo amo al Cuartel, amo a la institución, y siempre voy a estar apoyando desde el lugar que me toque. Por eso valoro enormemente esta oportunidad de competir: porque me permite seguir conectada con lo que quiero, con lo que amo, que es ser Bombero.
FLORENCIA Y ROSANA: Finalmente, queremos agradecer profundamente a todas las personas que nos acompañan y colaboran siempre, brindándonos su apoyo incondicional en cada paso que damos y en cada meta que nos proponemos. Ese aliento constante, nos llena de energía, nos impulsa a seguir proyectando con más fuerza.

