Cada 13 de abril, Argentina conmemora el Día del Kinesiólogo y la Kinesióloga, una fecha que destaca la importancia de esta profesión en la recuperación y rehabilitación de la capacidad física de los pacientes. La celebración recuerda la creación de la primera Escuela de Kinesiología en 1937 y fue oficializada en 1950 mediante el decreto 8648 firmado por el presidente Juan Domingo Perón.
La kinesiología, disciplina dedicada a mejorar la calidad de vida de las personas, utiliza técnicas terapéuticas que abarcan aspectos fundamentales como la fisiología, biomecánica y psicodinámica. Con el paso de los años, esta profesión ha evolucionado notablemente, extendiéndose a áreas especializadas como la deportiva, ortopédica, gerontológica y cardiopulmonar.
Durante la pandemia de Covid-19, el papel de los kinesiólogos se volvió crucial, ya que trabajaron incansablemente en la rehabilitación de pacientes afectados por el virus, ayudándolos a recuperar su fuerza física y mejorar su capacidad respiratoria. Este esfuerzo subrayó la relevancia de su labor en situaciones críticas y su impacto positivo en la salud pública.
En este Día del Kinesiólogo y la Kinesióloga, Argentina honra a estos profesionales que, con su dedicación y conocimiento, contribuyen de manera significativa al bienestar de la sociedad.

