Este 13 de abril se conmemoran 37 años de un trágico episodio que marcó la memoria y el corazón de nuestra comunidad educativa. En 1988, un grupo de valientes docentes de nuestro distrito emprendió un viaje a La Plata para alzar la voz en defensa de los derechos del magisterio y por una educación digna y de calidad.
El regreso, sin embargo, se transformó en una tragedia que nunca será olvidada. Alicia, Ana María, Elsa y los choferes Rubén y Rubén Edgardo perdieron la vida en un accidente que dejó profundas secuelas en las demás docentes que lograron sobrevivir. A pesar del dolor, estas maestras conservaron intactas sus convicciones, reafirmando el compromiso con su lucha.

Hoy, las recordamos con respeto, admiración y eterna gratitud. Su legado sigue vivo en cada aula y nos impulsa a continuar defendiendo la educación pública con determinación y valentía. Es un llamado a mantener el espíritu de lucha y honrar a quienes, con su ejemplo, nos mostraron el camino hacia una sociedad más justa y equitativa.

