Días pasados, El Nuevo Heraldo conversó con la Directora del Hospital Municipal “Anita P. Elicagaray” de nuestra ciudad, Dra. Gabriela Gil, médica ginecóloga de profesión, con gran compromiso con su tarea y un profundo orgullo de pertenecer a la institución, lo que se refleja en su responsabilidad cotidiana de conducir y fortalecer el rol del hospital en la comunidad. En la entrevista, la profesional realizó un amplio balance sobre la situación integral del sistema de salud local, destacando los avances logrados en mejoramiento edilicio, la incorporación de nuevos profesionales y la puesta en funcionamiento de aparatología que amplía la capacidad de atención. Al mismo tiempo, reconoció que siempre quedan aspectos por resolver, pero que el objetivo permanente es dar lo mejor con los recursos existentes, sosteniendo un vínculo cercano con la comunidad y garantizando calidad en el servicio hospitalario:
Gabriela, para comenzar, ¿Cuáles son las principales prioridades sanitarias que hoy enfrenta el hospital y cómo se están abordando?
Por supuesto, como aspecto principal se prioriza la atención brindada por todos los médicos, marco en el cual hemos sumado en Gonzales Chaves varias especialidades que eran necesarias desde hace años. En este sentido, resulta fundamental la reciente incorporación de la médica oncóloga Pía Domínguez al Servicio de Oncología, dado el gran nivel de demanda existente. Hasta fines de 2025, el doctor Emiliano Menna atendía la mayoría de los casos, pero lamentablemente la cantidad de pacientes con cáncer superaba las posibilidades de seguimiento individual. Con la llegada de otra profesional, las consultas pueden realizarse con mayor frecuencia y los tiempos de espera se reducen considerablemente. No obstante, es importante aclarar que, en los días en que los médicos oncólogos no se encuentran en la ciudad porque residen en otros lugares, los tratamientos igualmente se llevan a cabo gracias al compromiso de las enfermeras del área, Anita Valdez y Natalia Ricau, quienes siguen de manera semanal las indicaciones médicas.
Siguiendo la línea de la pregunta anterior, ¿Qué avances recientes consideras más significativos en la atención hospitalaria del distrito? En este sentido, ¿Cómo se articula el hospital con los centros de salud barriales y rurales?
En principio, es importante destacar que tanto en Juan Eulogio Barra como en Estación Vázquez ahora cuentan con un médico clínico que atenderá una vez por semana, una medida que surge a partir de escuchar las necesidades de la comunidad. La semana pasada realizamos la campaña en conmemoración del Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Útero, organizando controles de PAP un día sábado para facilitar la asistencia de quienes trabajan o tienen compromisos durante la semana. Estas pequeñas acciones son muy valoradas y agradecidas por la gente, al igual que la implementación de turnos en horario vespertino. A partir de mayo, considerando esta demanda, se amplió el horario de atención en los consultorios del Centro de Salud Nº 3, con la Licenciada en Obstetricia Verónica Diez, quien realiza controles de embarazo y supervisiones de rutina, incluyendo turnos por la tarde. En Estación Vázquez, este martes pasado a las 14 horas comenzó el servicio de obstetricia y este jueves 7 se inició la atención del médico clínico, buscando garantizar el acceso a la salud en cada localidad y evitando que las personas deban trasladarse hasta De la Garma o Gonzales Chaves para determinadas consultas o abordajes. También resulta relevante señalar que la demanda en el distrito es muy alta, incluso en edades tempranas, lo que genera solicitudes de asistencia desde las escuelas y una necesaria articulación con el ámbito educativo. En este sentido, trabajamos intensamente en atención psicológica, abordajes desde el área social y también en coordinación con el deporte, entre otras áreas, fortaleciendo un enfoque integral de la salud.
Con la ampliación de áreas de atención especializada y la incorporación de nuevos profesionales, ¿Cómo se reorganiza la demanda, teniendo en consideración que los pacientes ya no deben trasladarse a hospitales zonales para determinadas consultas?
Es verdad que con la ampliación de la atención se concentra más la demanda en el hospital y esto requiere una organización más rigurosa. En el área de Oncología, esa función la lleva adelante Franca Lagos, secretaria del sector, quien junto los Profesionales a cargo refuerza permanentemente la coordinación, garantizando que todos los casos que llegan sean atendidos, siempre que pertenezcan al distrito de Gonzales Chaves. En otras especialidades, lamentablemente estamos atravesando dificultades con la obra social PAMI, ya que al haberse recortado la atención de los médicos de cabecera designados por el organismo, la demanda se acumula en el hospital. Cabe aclarar que por Guardia se atienden todos los casos, haciendo lo posible con los recursos disponibles, y en paralelo vamos generando convenios, como el recientemente firmado con Dermatología, donde antes no existía acuerdo con PAMI y ahora sí, lo que permite cubrir prestaciones para sus pacientes. En cuanto al recorte de medicamentos, también es un tema que requiere análisis: algunos son cubiertos al cien por ciento por la obra social, pero en otros casos se evalúa cada situación en particular. Nadie queda sin la medicación correspondiente, aunque es necesario ajustar entre quienes pueden acceder por sus propios medios y quienes no, a partir de los relevamientos que realizan las trabajadoras sociales mediante encuestas efectuadas. A esto se suma la posibilidad de que se nos retire el Programa Remediar, lo que reduciría aún más la disponibilidad de medicamentos. Todo este contexto nos obliga a administrar de la mejor manera los fondos que envía la Provincia, distribuyendo los recursos hacia quienes realmente lo necesitan, comprendiendo la difícil situación económica y la urgencia que estamos atravesando.
Para profundizar y puntualizar en el eje anterior, ¿Qué nos podrías contar respecto a la incorporación de nuevos profesionales, aparatología y mejoras en las condiciones edilicias?
Te puedo contar que desde que ingresé en la gestión en abril de 2024, una de las obras más importantes que realizamos fue el Geriátrico, que incluyó trabajos de gas y pintura, con un resultado muy positivo. Allí, los profesionales que trabajan en el área desarrollan numerosas actividades con los abuelos, como yoga, actividad física, asistencia psicológica y acompañamiento terapéutico, con un abordaje integral. Sinceramente, desde que Gabriel Patalagoity asumió como coordinador, las familias se muestran muy contentas, y periódicamente realizamos reuniones con ellas que fomentan el intercambio y la escucha, donde expresan qué aspectos consideran que deben reforzarse o mejorar. En cuanto a aparatología, la puesta en funcionamiento del tomógrafo significó un gran avance; si bien aún no contamos con contraste, no hemos tenido demanda de estudios con esa modalidad, por lo que no resulta prioritario en este momento. Lo positivo es que, ante una urgencia, disponemos del recurso para actuar de inmediato. También se destaca el desarrollo de la Sala de Oncología, donde recientemente se incorporaron sillones para los tratamientos, gracias al trabajo conjunto con Lipolcc, que colabora permanentemente y que este 8 de mayo pasado realizó una colecta para adquirir uno más. Del mismo modo, la Cooperadora del Hospital brinda un apoyo incondicional y aporte económico que permitió financiar en su totalidad el nuevo laboratorio, el cual aún no fue inaugurado porque resta ultimar detalles, como la terminación de un pasillo que conectará con el tomógrafo, además de definir el nombre del sector, decisión que deberá debatirse y aprobarse en el Concejo Deliberante.
En cuando a la incorporación de nuevos profesionales, como señalé al comienzo, además de la incorporación de la nueva médica oncóloga, en el último tiempo se sumó una dermatóloga que también atiende en De la Garma, y el cirujano infantil Dr. Santiago Caparrós, oriundo de Mar del Plata, quien desde el año pasado comenzó con consultorios y ya ha operado, incluyendo dos cirugías en estos días. En primera instancia, los pediatras evalúan a los pacientes y, cuando son candidatos a cirugía, contamos con este profesional para llevar adelante las intervenciones. Por otra parte, los médicos psiquiatras trabajan con una demanda muy alta, complementando su labor con las psicólogas del área de Salud Mental, lo que permite un abordaje integral. También se incorporó la odontopediatra Juliana Codagnone, quien se sumó al equipo de odontólogos conformado por Juan Souza y Estefanía Paradisi, fortaleciendo así la atención en odontología infantil y ampliando la cobertura en esta especialidad.
Teniendo en cuenta todos estos cambios transitados a nivel Institucional/Profesional, ¿Cuáles consideras que son las principales fortalezas a sostener y potenciar en el funcionamiento del Hospital, y que debilidades resulta crucial reforzar?
Considero que las debilidades que enfrentamos en este momento están principalmente relacionadas con cuestiones edilicias, ya que la gran demanda de atención requiere más consultorios para garantizar un servicio adecuado y organizado. Hoy contamos con muchos especialistas y médicos, y los espacios resultan indispensables para sostener la dinámica de trabajo, aunque somos conscientes de que la falta de recursos económicos condiciona y, en cierta medida, desorganiza la tarea diaria. En contrapartida, una de las principales fortalezas es la Sala de Internación y la Terapia Intensiva, que actualmente tiene como coordinador al Dr. Lisandro Figueroa, un profesional de gran calidad humana y médica. Su labor se refleja en el área no solo por la atención brindada a los pacientes internados, sino también por la contención y el acompañamiento que ofrece a sus familias, generando un entorno de confianza y cuidado integral.
En referencia a la comunidad y vínculo humano, ¿Cómo se trabaja para que las personas sientan al hospital como un espacio cercano y confiable?
Por supuesto, lo principal es el buen trato y la atención en todos los sectores, donde corresponde hacer un especial reconocimiento al equipo de enfermería, que está permanentemente junto a los pacientes y al mismo tiempo brinda contención a las familias. Son quienes están todo el día, los que reciben las primeras urgencias en la Guardia, y la comunidad valora mucho esa entrega. También merece destacarse el personal de limpieza, que realiza un trabajo impecable para mantener el hospital en perfectas condiciones, y el área de cocina, donde la comida es variada y bien preparada. Allí trabajan Celeste Dahul y Agustina Consentino, nutricionistas responsables de elaborar los menús semanales, mientras que el equipo de cocina los prepara siguiendo sus indicaciones. Obviamente, como en todo balance, siempre puede existir algún reclamo o queja por disconformidad puntual, pero en general la respuesta y la mirada de la comunidad han sido positivas y constructivas.
Con una visión a futuro, desde la Dirección, ¿Qué proyectos o cambios se piensan implementar en el hospital a corto plazo o en los próximos años?
Como inmediato, estamos terminando la obra de calefacción en toda la parte delantera del hospital, tal como hicimos en el geriátrico, por lo que pronto tendremos un sistema nuevo ya que las cañerías anteriores no servían. Entre los proyectos, se encuentra la ampliación edilicia que requiere fondos y cambios estructurales: por ejemplo, en el fondo de la sala de internación hay habitaciones destinadas a choferes y personal de limpieza, y debemos optimizar esos espacios para sumar más camas, porque el hospital ha quedado chico. Todo esto ya está presentado con planos y gestiones iniciadas, aunque aún sin respuesta por cuestiones económicas. Hacemos lo que podemos con lo que tenemos, pero realmente estoy muy contenta con todo lo que se viene realizando.
¿Algo que desees agregar?
Quiero recordar a toda la comunidad que las puertas de la Dirección permanecen abiertas cada día. Desde las 8 de la mañana hasta las 15 horas estoy presente en el hospital, y siempre hay alguien dispuesto a recibir cualquier consulta o planteo. En la Dirección me acompañan Carmencita, Agustín y Cintia, con quienes atendemos a todas las personas que se acercan, explicando cada decisión y ofreciendo un espacio de diálogo abierto. La gente puede venir sin inconvenientes, conversar con nosotros y plantear cualquier dificultad, porque siempre vamos a estar para ayudar. Toda crítica es bienvenida, siempre que sea con respeto, ya que nuestro objetivo es mejorar y crecer. Más allá de mi rol en la Dirección, voy a trabajar toda mi vida en el hospital, porque médica seré hasta jubilarme, y lo único que quiero es que el hospital funcione de la mejor manera posible para todos.

